El deseo de formar una familia, de ser madre o padre, de tener un bebé, así como la vivencia de la gestación, el parto y el puerperio son eventos vitales de primer orden. La etapa perinatal presenta al tiempo una gran potencialidad y vulnerabilidad psicológica que puede requerir un acompañamiento especializado.

Problemas de fertilidad, embarazos complicados, partos traumáticos, duelos perinatales, depresiones posparto, desencuentros en la pareja relacionados con la parentalidad o dificultades en el establecimiento del vínculo con el bebé o en la crianza, son demandas frecuentes de consulta.