Frases como: “bueno, eres joven, ya tendrás más”, “mejor así, además eran solo unas células”, suelen no ser las más típicas y también las menos apropiadas. La mujer que sufre un aborto espontáneo ha tenido una pérdida, la de su hijo. Y como ella así lo siente, es muy importante conceder ese espacio al duelo y comprenderla y apoyarla.