Todo lo que rodea a la maternidad y paternidad resulta tan complejo que en España el promedio de nacimientos por unidad familiar es de 1,32, lolo que en la práctica redunda en que es habitual tener un solo hijo o hija. Así, en la actualidad, los hijos son deseados, concebidos y traídos al mundo como si se tratara de conseguir un bien muy valioso. Son una suerte de trofeo, no solo por el amor que nos evocan o por la responsabilidad que representan, sino por el tiempo, el esfuerzo y renuncias personales o profesionales que supone su llegada a nuestras vidas.